Trabajos científicos

Revisión histórica de los procedimientos y técnicas quirúrgicas empleadas para el tratamiento de la fisura anal

 

La fisura aguda, de pocos días de evolución, con su aspecto histológico característico y con un porcentaje de curación importante con tratamiento médico conservador, no es el objetivo de la presente revisión.

Todos sabemos que existen dos variantes evolutivas de una misma entidad: La Fisura anal Aguda y La Fisura anal Crónica. Si la primera recidiva o evoluciona directamente hacia la forma crónica con todas sus características, estamos en presencia de una Fisura ante la cual el tratamiento médico o conservador tiene muy pocas posibilidades de resolver y aún cuando esto suceda, el índice de recidivas es elevado, y cuan elevado será, dependerá del tiempo de seguimiento de estos pacientes. Algunos pensamos que ciertos tratamientos conservadores son nuevos; pero no es así. El empleo de sustancias ( Nitroglicerina, Dinitrato de Isosorbide, Diltiazen, Nifedipino, Ungüentos  anestésicos y/o esteroideos, Salvado, Minoxidil, Indoramina y mas recientemente la Toxina botulínica , son solo algunos ejemplos. La cantidad de estos productos y procedimientos es un indicador, con todo respeto, de los escasos éxitos. Por otra parte los mismos no están exentos de provocar complicaciones, a veces importantes como la inyección local de ciertos productos y otras veces efectos no deseados.

Disminuir el dolor, provocar relajación esfinteriana, mejorar la circulación local y con   estos y otros elementos propiciar la cicatrización de la Fisura de corto tiempo de evolución o considerada por los Proctólogos Fisura Aguda, ha sido y sigue siendo el objetivo de los procedimientos y tratamientos conservadores, aunque según la opinión de la mayoría de los autores, con nada se han obtenido mejores resultados que con los baños de asientos tibios, los suplementos de fibra, los analgésicos, relajantes musculares y los procedimientos de dilatación ambulatorios y muchos dentro de los que me incluyo consideramos que si de esta forma no cicatriza, otros procedimientos tendrán muy pocas posibilidades.

Para muchos, que una Fisura cure con estos procedimientos no depende tanto del éxito de los mismos, como de que la misma está a tiempo para curar, corrigiendo ciertos hábitos y ayudándola a cicatrizar. Cuando algún autor comenta los porcentajes de éxito, en el tratamiento de la Fisura es bueno definir cuales son sus patrones de codificación, pues para los Coloproctólogos de experiencia, en su gran mayoría, se trata de casos que tienen todas las posibilidades de resolver, al menos temporalmente, y decimos esto, pues muchos tenemos una visión fatalista en cuanto a la enfermedad fisuraria y su perspectiva quirúrgica a mediano o largo plazo, y no solo por ella en sí misma, sino además por sus posibles complicaciones intrínsecas y por su repercusión sobre otras patologías a veces asociadas.

Muchos casos recidivan en menor o mayor plazo de tiempo y opinamos que la razón estriba en que hemos obviado la causa primaria y casi universalmente aceptada de la Fisura anal, que además son denominador común para la mayoría de las enfermedades ano-rectales benignas: Presiones anales en reposo elevadas, Presiones anales de esfuerzo superiores a lo normal, Reflejo recto-anal inhibitorio y otros padecimientos y/o factores asociados.

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Hospital La Católica, Costa Rica - Especialista en Coloproctología - ProctologíaHospital La Católica
Departamento de Cirugía Colorrectal
Tercer Piso Consultorio 4
Especialista de 1er grado en Cirugía de colon, recto y ano

Derechos Reservados . Dr. Jesús Martínez Carles . 2008